O meu filho só come com o telemóvel: como mudar sem guerras

Mi hijo solo come con el móvil: cómo cambiarlo sin peleas

Por Susana Vilar

Poner un vídeo para que el niño coma es muy común y no te convierte en un mal padre o una mala madre. Resuelve el momento, pero con el tiempo el niño deja de prestar atención a la comida y al hambre, y sin la pantalla la comida se convierte en una lucha. La buena noticia es que se puede cambiar poco a poco, sin peleas, con un plan sencillo.

¿Por qué el niño solo come con la pantalla?

El vídeo distrae. Mientras mira la pantalla, el niño come casi sin darse cuenta. El problema es que también deja de notar cuándo está lleno, de conocer sabores y texturas y de hablar con la familia. Por eso la Academia Americana de Pediatría recomienda que las comidas sean momentos sin pantallas para toda la familia (Plan de Medios Familiar de la AAP).

Un plan en 5 pasos

1. Empezar por una comida al día

Elige la comida más tranquila, muchas veces el desayuno o la merienda, y acordad que a partir de ahora será sin pantalla. Cuando vaya bien durante una semana, añade otra.

2. Avisar antes, sin sorpresas

Explícalo con antelación: «A partir de mañana, la merienda es sin tablet. La tablet se queda en el salón.» Los niños llevan mejor las reglas cuando saben lo que va a pasar.

3. Los adultos también guardan el móvil

La regla funciona mucho mejor si es para todos. Una cesta para los móviles durante la comida es una ayuda visible.

4. Cambiar el vídeo por conversación

Al principio, el silencio puede resultar extraño. Ayudan las preguntas sencillas: «¿Qué ha sido lo mejor de tu día?», «Si solo pudieras comer un color, ¿cuál sería?». Los juegos de adivinanzas también funcionan bien en la mesa.

5. No convertir la comida en una batalla

Sirve raciones pequeñas, deja que el niño diga cuándo está lleno y evita los chantajes. Si come menos los primeros días, es normal: está volviendo a aprender a escuchar su propia hambre.

¿Y en los restaurantes y las esperas?

El momento más difícil suele ser la espera antes de que llegue la comida. Una pequeña mochila con lápices, un cuaderno y un juego sencillo resuelve muchas de estas esperas. El kit Rabiskas Nivel 1 cabe en una mochila y trae lápices de colores, un cuaderno de actividades y un tres en raya de madera, perfectos para ese momento. Cuando llega la comida, los juegos vuelven a la mochila y la comida es para comer y conversar.

Qué evitar

  • Quitar la pantalla de repente en todas las comidas, sin avisar.
  • Usar el postre como premio por comérselo todo.
  • Comparar con hermanos o primos.
  • Alargar la comida mucho tiempo esperando a que el niño coma.

Cuándo hablar con el pediatra

Habla con el pediatra si el niño come muy poco durante varios días, pierde peso, rechaza grupos enteros de alimentos o si las comidas están causando mucha ansiedad en casa.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto se tarda en cambiar este hábito?

Depende del niño, pero muchas familias notan la diferencia en dos a cuatro semanas, sobre todo si todos siguen las mismas reglas.

¿Y si el niño llora y se niega a comer?

Mantén la calma y la regla, sin castigos. Ofrece la comida, retírala pasado un tiempo razonable y vuelve a ofrecer comida en la siguiente comida, como de costumbre.

Este artículo ofrece información general y no sustituye la valoración del pediatra o del médico de familia.

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¡Hasta el próximo consejo!

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