Mi hijo no come verdura: 10 consejos sin presión
Por Susana VilarCompartir
Rechazar la verdura es muy común, sobre todo entre los 2 y los 6 años. Muchos niños desconfían de los sabores nuevos, amargos o con texturas distintas, y eso forma parte del desarrollo. Lo que más ayuda es ofrecer la verdura a menudo, sin presión, y dejar que el niño la conozca de otras formas, en la cocina e incluso jugando.
¿Por qué los niños rechazan la verdura?
- Desconfianza ante lo nuevo. Es normal a esta edad y suele disminuir con el tiempo.
- Sabor amargo. Muchas verduras verdes son más amargas y los niños son más sensibles a ese sabor.
- Texturas. Lo blando, lo fibroso o lo que tiene «pielecitas» puede ser motivo de rechazo.
- Presión en la mesa. Cuanto más insistimos, más se convierte la comida en un pulso.
10 consejos para probar en casa
1. Ofrecer muchas veces, sin obligar
Muchos niños solo aceptan un alimento nuevo después de verlo y probarlo varias veces, a veces más de 10. Un «no» hoy no es un «no» para siempre.
2. Raciones pequeñas
Una cucharada de verdura en el plato asusta menos que medio plato lleno.
3. Junto a alimentos que ya le gustan
Una verdura nueva al lado del arroz o de la pasta favorita es más fácil de aceptar.
4. Que todos coman lo mismo
Los niños copian a los adultos. Ver a los padres comer verdura con gusto cuenta mucho.
5. Cocinar juntos
Lavar, pelar, remover y emplatar le da al niño ganas de probar «lo que ha hecho».
6. Variar la forma de prepararla
La misma zanahoria puede ir cruda en palitos, asada al horno, en sopa o rallada. A veces el rechazo es a la textura y no a la verdura.
7. Sin premios ni castigos
«Si te comes la verdura, tienes postre» enseña que la verdura es el castigo y el postre el premio. Sirve el postre, si lo hay, sin relacionarlo con el resto de la comida.
8. Dejar que el niño elija
En el supermercado o en el mercado, déjale elegir una verdura para probar esa semana.
9. Comidas tranquilas y sin pantallas
Sin distracciones, el niño presta más atención a lo que come y a su propio apetito.
10. Jugar con los alimentos fuera de las comidas
Conocer los alimentos sin la presión de comerlos también cuenta: dibujar la sopa favorita, contar los colores del plato, hacer zanahorias y guisantes de plastilina. La plastilina y los lápices del kit Rabiskas Nivel 1 dan para una tarde de «jugar al mercado», en la que el niño monta su propio puesto de verduras.
Dónde encontrar más información
La Dirección General de la Salud de Portugal tiene, en su programa nacional de alimentación saludable, guías y recetas para familias, en portugués (alimentacaosaudavel.dgs.pt).
Cuándo hablar con el pediatra
Habla con el pediatra si el niño come muy pocos alimentos distintos, rechaza grupos enteros de alimentos, se atraganta o vomita con frecuencia, o si pierde peso o crece poco.
Preguntas frecuentes
¿Puedo esconder la verdura en la comida?
Las sopas y las salsas con verdura ayudan mucho, pero también conviene mostrar la verdura entera en el plato, para que el niño se acostumbre a ella.
¿La fruta sustituye a la verdura?
No. La fruta y la verdura tienen nutrientes distintos y las dos forman parte de una alimentación equilibrada.
Este artículo ofrece información general y no sustituye la valoración del pediatra, del médico de familia o de un nutricionista.
